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martes, 13 de diciembre de 2016

EL ZANGARRÓN DE SANZOLES.  COLOR MOVIMIENTO Y FORMA.

Cuando llega la navidad en Sanzoles, además de las celebraciones y fiestas propias de estas fechas, irrumpe el Zangarrón. Figura rodeada de tradición, historia  aún sin aclarar pero que posee una riqueza en otros aspectos que pretendemos aquí recordar. Personaje envuelto en un gran colorido, predominando las cintas de la cabeza pero todo él envuelto en ropajes llamativos, desde el palo que soporta las vejigas, pasando por el mandil hasta las borlas, todo ello con abundante variedad de texturas, lanas, paño, cuero, colores llamativos que contrastan a su paso sobre los tonos terrosos o grises de las paredes y suelos de la calles por donde pasa.
Con la dificultad que entraña obtener una buena fotografía del Zangarrón de Sanzoles y los danzantes cuando están corriendo y bailando, esta imagen es la que tiene mayor vida y carácter, son figuras que se mueven, que agitan el vergajo, las cintas o las castañuelas, es una fiesta de acción en la que podemos capturar escenas de una coreografía de tremenda plástica, donde fluyen bailes y carreras, sumergidos entre la gente, provocando y defendiendo el orden y las filas, recorriendo las calles ensanchado y  y estrechando, adaptándose a cada una de ellas. El Zangarrón de Sanzoles es un personaje de gran dinamismo, donde la pose estática es la excepción.

La forma de esta figura es también sorprendente. Cuando realizamos un dibujo  con detalles observamos su gran cabeza, sus cintas de colores que cubren la espalda hasta la cintura y se apoyan sobre los cencerros, su rostro, cejas, bigote, barbilla, botas, calcetines, y todos aquellos elementos que junto con el vergajo o las vejigas modelan el contorno del intérprete de forma pronunciada, de luces y sombras, planos y pliegues, sorprendente y llamativa, muchos detalles que pasan a la carrera y no dejan de moverse, requieren de gran atención para ser apreciados por el visitante. La juventud, agilidad y entrenamiento del quinto que se oculta bajo el traje colabora en la agitación de un traje realizado con una manta de cuadros, borlas, brazos y piernas que impulsan giran y frenan, acciones sin coreografía predeterminada, una tradición en la que podemos descubrir multitud de aspectos propios de la plástica, la danza y la música, pero esto daría para otros párrafos.

Felicitación a los quintos que realizarán la función este año que colaboran en su conocimiento, difusión, riqueza, disfrute y manteniendo un patrimonio intangible que aporta a la población local, al pueblo, a la provincia y a la comunidad un elemento cultural singular destacado que debemos cuidar. La preparación, los ensayos y la organización en equipo, imprime a los jóvenes una responsabilidad, rasgo de madurez y labor apreciada por su entorno con aspectos artísticos más allá de los puramente festivos.

Felices fiestas.

Dibujos de los años 2009 y 2011 del autor.

martes, 8 de marzo de 2016

LOS REVOCOS DECORADOS Y ESGRAFIADOS


LAS FACHADAS. ROSTRO DE LOS EDIFICIOS.

 Rua de los Notarios. Zamora.

En las visitas a  las ciudades de Castilla y León y otras muchas de la Península nos encontramos con edificios revocados que con decoración trazada en bajo relieve de gran valor decorativo. Muros levantados con materiales no aptos para ser vistos, como el tapial, los adobes, mamposterías o combinaciones diversas de ellos producto de múltiples obras de reparación, reforma o ampliación terminan revocados con morteros de cal y su lento fraguado permite la ejecución de trabajos gráficos que personalizan los muros y enriquecen las calles de los cascos urbanos de las ciudades o municipios de menor entidad. No sólo los edificios de piedra o ladrillo rústico son hermosos y dignos de admiración, éstos otros compiten en belleza, complementan y colaboran en la configuración de los cascos históricos.

Si alguno está interesado en conocer cómo se realizan estos revocos decorativos y esgrafiados dejo un enlace en el que podéis descargar un trabajo reciente sobre estos revestimientos en la ciudad de Salamanca publicado por la Universidad.

Espero que a los curiosos de la construcción les guste.



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Los revocos decorados y esgrafiados: el caso de la ciudad de Salamanca

Título:Los revocos decorados y esgrafiados: el caso de la ciudad de Salamanca
Autor:Puga Oribe, Luis
Resumen: [ES]El trabajo estudia la utilización de los tradicionales revestimientos de mortero en la decoración exterior de las edificaciones de la ciudad de Salamanca. Analiza los materiales, técnicas y motivos y los compara con los desarrollados en otras regiones españolas. Examinando diversas fuentes gráficas, planos y fotografías realiza un breve inventario de los revocos más representativos.
[EN]The paper studies the use of the traditional mortar coverings on the outside decorating of some buildings in the city of Salamanca (Spain). It analyzes the materials, the techniques and he patterns and compares them with those developed in other Spanish regions. By examining several graphical sources, plans and photographs it makes a brief inventory of the most representative ones.
Descripción:Trabajo de Fin de Máster en Estudios avanzados en historia del arte. Curso
URI:http://hdl.handle.net/10366/125842
Fecha:2013-06

miércoles, 15 de julio de 2015

EL ARADO. ÚTILES Y VOCES QUE SE OLVIDAN.

EL ARADO. ÚTILES Y VOCES QUE SE OLVIDAN.


Una herramienta fundamental en la agricultura que llegó desde la antigüedad al hacerse el hombre sedentario y agricultor,  aprendiendo a domesticar animales de tiro. El arado Era un símbolo de paz en el Antiguo Testamento, asociado a la fertilidad masculina, el arado penetra la femenina tierra. Por este mismo motivo los nómada consideraban una afrenta romper la integridad de la madre tierra. El yugo por otra parte ha sido considerado símbolo de la opresión. Los romanos humillaban a los ejércitos derrotados a pasar bajo el yugo. La tierra es la fecundidad el sustento y la protección.

Con la mecanización han desaparecido de los campos y de las calles aquellos arados de madera y forja que eran tirados por mulas y burros sobre todo. Para poder escribir esta entrada he recurrido a fotografiar un arado a pequeña escala, realizado con gran exquisitez por el artesano del pueblo autodidacta Félix Prada, que en sus obras demuestra capacidad de observación, dado que no he encontrado ningún otro arado completo. Son utilizados para decorar merenderos o patios sin ningún mantenimiento y muy deteriorados e incompletos.

Una riqueza cultural rural es el idioma y en él se incluyen infinidad de términos que pueden desaparecer con la herramienta. Aprovechamos estas líneas para recordar la forma, partes y lenguaje asociado al arado de tipo romano más empleado en el entorno.

Por orden de tamaño la pieza más importante es el timón, el palo que sale del arado hacia los animales uniéndolo al yugo. En la parte anterior se colocaba una goma, rueda de coche o trozo de albarca para poder arrastrarlo por el suelo sin que se deteriorara colgado invertido entre las cabezas de los animales para ir y volver a casa haciendo un ruido ensordecedor en las calles encantadas. En la parte posterior del timón dispone de pequeños rebajes para colocar unas bridas de hierro forjado llamadas vilortas, ovaladas que se aseguran a las dos piezas de madera y une mediante Cuñas, y cuando es necesario variar el ángulo la reja para que entre en la tierra más o menos, se utiliza una cuña intermedia  llamada allanadera. La siguiente pieza es la cama, unida al timón baja hasta la zona que apoya en el suelo y dispone de un ojal o  alambrera donde entran y se sujetan otras piezas. La cama en este caso es de madera de encina como había muchos, por ser la madera más dura y resistente en una pieza quebrada. También abundaban los arados con la cama de hierro forjado.  De la cama sale hacia atrás la mancera, pieza que parte de centro del arado y se fija mediante una cuña  o pescuño de tamaño importante que sujeta a su vez la reja sobre una madera inferior, el dental. La tarabilla o telera es el pasador que une en la parte inferior la cama con el dental y también podía ser de madera de encina o de hierro, de calibre importante para soportar el mayor esfuerzo del arado. La parte más llamativa de la mancera es la manilla que tenía tallas y formas diversas para diferenciar los arados de los distintos constructores y propietarios.  Mediante el afloje y apriete de la cuña se podía desmontar y sacar la reja para aguzarla, el mayor o menor afilado produce distintas labores y castigo o alivia el trabajo de los animales.

Del dental salen unas piezas a modo de clavos hacia fuera, los orejeros, que eran metálicos o de madera de encina que ayudaba a derribar los terrones, voltearlos y hacer más ancho el surco. El trobejo es la parte posterior del dental que sirve para pisar sobre él y ayudar a que se hinque el arado, del mismo modo que con la mancera se levanta y alivia si se clava en exceso. La pieza de hierro que atraviesa la cama y el dental es el clavo, evita que se pueda abrir en exceso el arado dándole la triangulación y rigidez necesaria al conjunto. El clavo en la parte inferior del dental, lleva la caña, otra pieza de hierro que evita el desgaste excesivo y se sujeta con el clavo con cabeza enrasada para impedir enganches de hierbas, en el extremo superior rosca y tuerca de forja cuadrada.


Con el arado viajaba siempre el yugo de madera que tiene atravesando la pieza principal otros palos verticales llamados costillas y en el centro un taladro para sujetar a él el barzón, pieza que colgaba del yugo sujeta con cuerda de esparto o correa de cuero en el que se introducía el timón y se atravesaba la clavija por las perforaciones que tenía aquel, evitando que se separara del yugo.

Utensilios complementarios eran la tralla, para animar a los animales, una vara con un trozo de cuero en el extremo que producía un sonido particular al sacudirla, también era empleada para dominar otros "animales", el contazo y la vara enrejada, herramienta de hierro sujeta a una vara fuerte con punta aguzada a modo de cuchillo que utilizaba el arador para desembozar el arado, eliminar la pajas o hierbas que se empotran en el arado e impiden que siga cortando el terreno. También se afilaba el otro extremo para picar a las caballerías. Montar bien la reja y las piezas de un arado se llamaba empatar.

Una herramienta manual que llevaban casi todos los agricultores meticulosos en las alforjas era la azuela, con boca de labra por un lado y martillo por el otro, con ella se podía desmontar, montar o incluso reparar un arado aprovechando alguna rama de encina sin volver para casa antes de la hora.

Fotos particulares. Léxico cotejado con los vecinos que emplearon el arado.

TRESIDDER, Jack. Los símbolos y sus significados. Ed. Blume. Barcelona 2008.

GARCÍA MARMIERCA, Victoria. El léxico en la Bóveda de Toro(Zamora). Ayuntamiento de la Bóveda de Toro. Zamora 2013.
 

lunes, 4 de mayo de 2015

LOS PALOMARES, CONSTRUCCIONES DE GANADERÍA POPULAR.


 Dehesa de Valdemimbre (Sanzoles).
 
 
LOS PALOMARES.

En el paisaje de Sanzoles, como en muchos pueblos de castilla, destacaban entre otras construcciones los palomares.

La cría de palomas es un aprovechamiento ganadero que se inicia en la antigüedad en Grecia y Egipto existiendo multitud de ejemplos de su consumo. Además de recurso alimenticio apreciable con los pichones, aportaba prestigio social a los vecinos que los mantenían. En la Edad Media existe el “derecho de palomar”, reservado solo a algunos.  La paloma  forma parte de la literatura, iconografía, religión, música y tradición oral entre otras muestras de la cultura.
Villafáfila (Zamora).
 

Calzadilla de Mendigos (Salamanca).
 

Se criaban preferentemente en el campo, en las eras, separadas de las casas. Se elegía una zona despejada de árboles porque en ellos se podían apostar los gavilanes búhos u otras aves de rapiña. Debían disponer de agua en la proximidad de fuentes charcas o regatos  pues estos edificios no tenían este suministro, alrededor de la casa con un cercado si era posible para echarles de comer sin que liebres o conejos se lo arrebataran.

 Palomar particular. Valdemimbre.

 Cubierta con entrada y apoyo.

 Muro con columbarios encalados.

 
 Exterior con remates.
 
En la zona de las Lagunas de Villafáfila son característicos los de trazado redondo,  evitando las esquinas para facilitar su limpieza y dificultar la ascensión por las paredes de las alimañas, o los de cuatro aguas con varios planos de tejado con muros de gran altura. A cuatro aguas también se construían en el Campo Charro de Salamanca.  Las sabandijas dañaban mucho los palomares. Culebras, lagartos, ratones, comadrejas, garduños, gatos y otros semejantes. Para evitarlos en el interior se recurría a dobles alturas y nidales elevados del suelo. Por fuera para atraer las palomas destacaba  el edificio en el paisaje, incluyendo elementos singulares llamativos de piedra  o cerámica, elaborado con fragmentos de teja árabe sobre las esquinas para facilitar el reconocimiento del palomar a las aves desde la lejanía. Encalados por dentro para desinfectar y aportarle luz suficiente con las entradas imprescindibles. En estos edificios las palomas se sienten seguras, es un animal muy temeroso. Los huecos para los nidos, hornillas o columbarios, han de ser grandes para que entren las parejas y los pollos.  Se dispondrá de escalera de madera para subir hasta ellos. Las palomas crían preferentemente en los altos porque allí están más seguras.  En raras ocasiones repiten el nidal cada año.
 Interior palomar de la dehesa de Valdemimbre (Sanzoles).

 Trampillas.
 
 Puerta peatonal de entrada.
 
 

Los  muros se levantaban con zócalo de piedra, tapial o adobe, rebozados de barro al interior y exterior. Más modernos o con reparaciones los de ladrillo y revocos de cemento. Las cubiertas de viguería de madera del lugar, chopo, álamo o negrillo, carrizo o ramaje y teja curva árabe. Modernamente tejas mixtas o chapas.

El palomar tendrá al interior vigas atravesadas para asentarse a la sombra cuando hace calor.

Las ventanas sobre el faldón del tejado orientado al sur o al este, con puerta que se pueda cerrar con cuerdas desde el suelo en el invierno, denominadas Lumbreras o entraderos.

Los excrementos, con nombre propio por sus apreciadas propiedades, la palomina, eran empleados preferentemente en huertos. La limpieza de los palomares debería hacerse una vez al mes, al menos tres veces al año. De ella depende la sanidad de las palomas, en especial la prevención contra el piojo.  La palomina se retiraba o extraía a menudo  para evitar la proliferación de enfermedades.

Por su facilidad de acceso se incluyen algunas fotografías de tres palomares de Sanzoles ya sin uso o incluso semiderruidos.

 
 Palomar en Sanzoles.
 
 Detalle remates de esquinas.
 
 Cubierta al sur, sin aves.


Bajo la entrada por la cubierta se han dispuesto  elementos de apoyo para facilitar a acomodación a la luz, un palo o una viga, antes de pasar al nido.

Ambos con muros de tapial, en el más antiguo los nidales están  vaciados en la propia tapia, contrapeados para evitar debilitar en exceso la pared. En el más moderno se ha optado por realizarlos con rasillas y yeso componiendo un enrejado aumentando considerablemente el número de columbarios.

 En la torre de la iglesia se reúnen y duermen multitud de palomas que ensucian el entorno y deterioran las cubiertas.

 Villafáfila (Zamora).
 
Bibliografía:

ALONSO DE HERRERA, Gabriel. Agricultura General.  Madrid 1513 (primer tratado de agricultura en castellano).

 

F. Vindel, "Gabriel Alonso de Herrera y su Libro de Agricultura" en: Artículos bibliológicos, Madrid, 1941.

SOUTO SILVA, Mercedes. Palomares en el sur de Aragón. Las tierras de Jiloca. Centro de Estudios del Jiloca. Teruel .

YANES GARCÍA, J.E.: Palomares tradicionales en tierras de Zamora. Diputación de Zamora, Zamora, 1997.
Fotos del autor.

lunes, 9 de febrero de 2015

ZARZUELA LIRICO-DRAMÁTICA 
LA FUNCIÓN DEL ZANGARRÓN.

Este año celebramos el centenario de una hermosa obra realizada por un vecino de Sanzoles del que desconocemos su biografía, Juan Ignacio Martinez de la Fuente.
Editado en 1914 en la imprenta de Enrique Calamita, que estaba situada en la calle Santa Clara de Zamora nº55 su primera edición. Se realizó una segunda el año 1973 por iniciativa de un grupo de jóvenes  emprendedores.

Se trata de una obra definida por el propio autor como Zarzuela lírica y dramática. Redactada en verso, nos cuenta en un solo acto teatral el día de la función, 26 de diciembre incluyendo en el repertorio musical el himno de Sanzoles, y La Retamilla, la canción popular de la que ha derivado la música que interpreta el gaitero en las danzas de quintos.

Puedes descargar la publicación completa desde la biblioteca digital de la Junta de Castilla y León que han digitalizado el ejemplar que existe en la biblioteca pública de Zamora si no lo tienes.

Además de lo que nos cuentan los vecinos, transmitido de forma oral, la lectura de este texto nos ilustra de forma clara sobre multitud de aspectos, sobre dichos, costumbres, el traje, las tradiciones, muchas de ellas han evolucionado. Sorprende que los tocadores portaran en el texto una pandereta, algunos que llevamos muchos años asistiendo a la función  no lo recordamos.

Podemos entender que una obra literaria de esta calidad habrá sido cuidadosa con los detalles y considerar esta publicación como la referencia escrita más importante de esta fiesta.
Gracias a los descendientes por la obra ahora centenaria de este ilustre vecino que dedicó su tiempo a redactar esta maravilla, todavía solo literaria y que ojala se pudiera interpretar y cantar algún día, de la que no pueden presumir muchos pueblos.
La producción de obras artísticas a partir de una referencia cultural propia como es la fiesta, ya sea arquitectónica, escultórica, pictórica, musical, teatral, literaria, etc., un buen ejemplo de desarrollo del recurso inmaterial cultural que es EL ZANGARRÓN y que debemos agradecer.


Las gracias desde aquí a Juan Ignacio Martínez de la Fuente y a aquellos que hicieron posible que su obra llegara hasta nosotros.

                                        FELICIDADES EN EL 100 CUMPLEAÑOS DE LA PUBLICACIÓN DE ESTE LIBRO.




Para bajarlo en :  http://bibliotecadigital.jcyl.es

martes, 16 de septiembre de 2014

CULTURA Y RECONOCIMIENTO.



HABLANDO DEL ZANGARRÓN.
Aunque ya se ha escrito mucho, creo que procede recordar el interés que algunas instituciones han tenido sobre esta tradición de Sanzoles y que ha sido reflejada en publicaciones que no descubrirán nada a los vecinos y allegados de la localidad pero han ayudado y ayudan a su mejor conocimiento y respeto. En particular quiero referirme a la revista NARRIA. Publicación que desde 1975 trata sobre las tradiciones populares.
Narria, redactada desde el Museo de Artes y Costumbres Populares de la Universidad Autónoma de Madrid da voz a los investigadores de su universidad y a estudiosos locales, ordenando en cada número los de una provincia.

En el número veinte se trató sobre Zamora, y con solo nueve puntos a reseñar sobre este ámbito, uno de ellos  fue “La fiesta del Zangarrón en Sanzoles del Vino”, destacando sobre otras muchas costumbres y festividades importantes, que las hay, en la provincia.
Narria trata sobre las artes, artesanía, costumbres populares, arquitectura tradicional y popular, aspectos sobre los que se escribe en este blog.
En esta revista se ha trabajado sobre 48 provincias diferentes, no sobre todas las existentes. Han intervenido tanto investigadores del propio museo como otros externos, interesados cada vez en mayor número. Con una tirada de 2000 ejemplares es la revista especializada más importante de cultura popular de las editadas con ámbito nacional, con carácter semestral.
Ha sido estudiada y es fuente importante para los investigadores del  CSIC como lo demuestra su inclusión en rdtp.revistas.csic.es  dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
María Luisa González Pena , investigadora especialista que ha estudiado muchos temas relacionados con la tradición y las costumbres fue quien recogió la tradición, creo que en el año 1979, por los danzantes que aparecen en las fotografías publicadas en blanco y negro, como toda la revista en su momento. Las imágenes tomadas reflejan con claridad la fiesta intuida  por la autora que creo que merece su lectura.
Para no alterar el artículo completo lo adjunto como fotografías. También he extraído las fotografías por si alguno se reconoce y quiere tenerlas.

                                                                  
Agradecimiento a las bases de datos de la universidad AUM que facilita el acceso.

jueves, 7 de agosto de 2014

ALGO DE HISTORIA DE SANZOLES.

Cristo de Sanzoles s.XV.

DE PROPIEDAD ECLESIÁSTICA A PRIVADA.
El periodo comprendido entre los siglos XVI y XIX es el más conocido por encontrarse documentado. Durante este tiempo son muchas las  vicisitudes recogidas en textos antiguos.
Las guerras y abundantes campañas militares de Felipe II provocan la necesaria venta de Sanzoles: “Banqueros y asentistas, solicitantes de las villas del obispo y cabildo como aceedores del estado”.
El 6 de abril de 1574 se dicta un breve por el que el papa Gregorio XIII autoriza la venta de las villas. El motivo fue la quiebra y bancarrota de 1575 de Felipe II que ya tuvo otra quiebra en 1557.  En el inicio de su reinado tenía una deuda reconocida de siete millones de ducados. Los acreedores fundamentales eran los banqueros genoveses que se lo habían prestado para sofocar la rebelión en los Países Bajos. El papa autorizó la venta.
El genovés Baltasar Cattanes pide Venialbo, Villamor de los Escuderos y Mayalde, las tres localidades del obispo.
Nicolás Grimaldi (príncipe de Salerno) Fuentesauco.
Pedro de Isunza, hombre de negocios castellano solicita las dos villas del cabildo, Bamba y Sanzoles.
Fernando de Frías Ceballos, de Medina del Campo, regidor, solicita Fresno de la Ribera que había sido del obispo de Zamora.
Los compradores ceden los municipios y no ejercen de señores de vasallos. Venialbo, Mayalde y Villamor de los Escuderos a doña Ana de Velasco y sus hijos Juan y José García Alvarado.
Fuentesauco, solicitada por Grimaldi a García Alvarado. De Pedro de Isunza, Sanzoles se cede a Francisco de Villalpando, contador del Rey. Bamba a Juan de Granada.

Los municipios tenían la posibilidad de dejar de ser vasallos si en un plazo de cuatro meses se comprometían sus vecinos a tomar el censo. Tomar el censo consistía en el compromiso de pagar anualmente una suma respondiendo con los bienes hipotecados. Esto servía para alcanzar la libertad y servir como aval para otras compras. También recurren a este censo los compradores de los señoríos.
La villa de Sanzoles suscribe censo a favor de doña Francisca Velázquez viuda de José Zamora. El censo suscrito por lavilla de Sanzoles se hace al dieciocho por ciento. Las hipotecas continuas produjeron en los años finales del reinado de Felipe II que se hiciera difícil soportar por los lugares pobres y cargados.
La ruina de los pobladores empeñados en pagar tributos provocó en Sanzoles el éxodo. Pasó de una poblacín de 90 a 40 vecinos en los primeros años del siglo XVII, menos de la mitad.
Más endeudados por la compra de censos, se da una despoblación y falta de cultivo, llegando a la picaresca.
El deán y cabildo de la iglesia de Zamora, antiguos señores de la villa de Sanzoles solicitaba de nuevo la misma comprometiéndose a quitar y redimir los censos que eran de 2800 ducados de principal y cuyos réditos debían al pie de 2000 reales, otorgado por Felipe II en 1607.
Solo Venialbo, entre las villas que suscribieron censo, superaron el endeudamiento. En 1593 Felipe II hizo cesión a Venialbo y su Concejo de su jurisdicción.
En 1617 Bamba vuelve al dean y cabildo de la catedral de Zamora. Sanzoles pasa a Señorío del cabildo (los  Señoríos son dependientes de los Mayorazgos. El Mayorazgo es un bien que era donado por los reyes), los señoríos se procuraban vincular a otros mayorazgos fundados con anterioridad.  El señorío aportaba al mayorazgo las rentas procedentes del mismo (señoríos comprados en el s. XVI), las rentas jurisdiccionales y toda esa otra riqueza derivada del aprovechamiento que al señor del término le correspondía tanto en los productos de la tierra (valoración de herbajes, de pastos, de madera, leña y demás) como en lo que hacía referencia a explotación y productos de las aguas que lindaran o cruzaran el dominio del señor. Se concentraban y llegaban a fundir varios mayorazgos.
Un país donde mantenía el dominio de una oligarquía señorial sobre el campo donde perduraba un régimen económico feudal, no podrá tener una agricultura más avanzada…
La España dominada por una oligarquía feudal es, necesariamente, la España de los inmensos yermos.
Venialbo había pasado a realengo (opuesto a señoría, dependiente directamente del rey). La villa de Sanzoles y Bamba se incorporaron de nuevo al señorío de la iglesia en 1607 y 1617 respectivamente. La dehesa de Valdemimbre pertenece a la orden militar de San Juan de Jerusalén, y en aquel momento es definida como una tierra inculta, sin roturar, con tierra yerma. El obispo declaró: “jamás se ha permitido que se rocen los suelos par siembra”, por lo que el aprovechamiento que consigue es solo el de pasto o bellota.
La dehesa de Valdemimbre disponía de 2044 fanegas o 511 cargas, en el siglo XVII una carga equivalía a 4 fanegas y una fanega a 33 áreas y 34 centiáreas, como en la actualidad.
Sanzoles se reparte en 285 cargas para los seglares y 585 para los eclesiásticos, en el siglo XVIII el 90% de la villa de Sanzoles es del cabildo quienes a la vez son patronos y dueños territoriales.
El 19 de septiembre de 1798 se dictaban por Carlos IV las primeras medidas tendentes a la desamortización de algunos bienes eclesiásticos por las deudas de la hacienda Real con las guerras mantenidas con Inglaterra y Francia. En 1821 las cortes de Cádiz aprueban la abolición de los señoríos jurisdiccionales y despojó a los monjes y corporaciones.
El 19 de mayo de 1836 se aprueba la extinción de los señoríos eclesiásticos. La abolición de los señoríos alcanzaba fuerza de ley en el decreto napoleónico de 4 de diciembre de 1808. Con las Cortes de Cádiz de 6 de agosto de 1811 adquieren la condición de tierra libre de propiedad privada particular. El artículo primero del decreto incorpora a la nación a todos los señoríos jurisdiccionales de cualquier clase y condición.
En 1845 en Sanzoles se reparten lotes y se concentran en un número reducido. Hasta el año 1845 solo se había desamortizado 1300 fanegas, no la totalidad. Salen 39 lotes a la venta, división que, no obstante desbaratarán las formas de compra al hacerse los adquirientes con varias partes o suertes sacadas independientemente a subasta. La superficie de las parcelas oscila entre las 7 y 73 fanegas. Los 19 compradores que se hacen con ese total fluctúan en su compra entre un lote hasta llegar a 11 en uno de los casos, adquirido por una compañía que encabeza Andrea Salvador. En la relación de débitos de renta y foros se hace referencia a la renta que debía el Ayuntamiento de Sanzoles por el foro de las Contiendas. Figuraba como propietario también del cabildo en el siglo XVIII pero serán los foros (renta de pago aplazado) de mosto y tinto sobre viñas los que adquieren importancia por su número en el término.
La desamortización general de Madoz se dictaba por ley el 1 de mayo de 1855 y en ella se iban a incluir también vinculados a los Concejos (reuniones o grupos de decisión).
FUENTES:
MORENO SEBASTIÁN, Atilano: De conflictos jurídicos en la abolición de los señóríos de la grandeza de Zamora. Prestaciones subsitentes hasta la reforma agraria de la II República.
MORENO SEBASTIÁN, Atilano: Los señoríos de la Iglesia en la tierra de Zamora siglos XVI al XIX. Los procesos desamortizadores de la riqueza señorial.

Fotos: Publicadas en la obra sobre el inventario del Obispado de Zamora.